jueves, marzo 12, 2009

Noticia sobre los últimos días de Fidel Castro

Dicen las crónicas de la época que los últimos días de Fidel Castro pasaron relativamente inadvertidos. De vez en cuando se lo recordaba a través de una fotografía o de una columna que escribía para su diario, pero la verdad es que a esas alturas a pocos les importaba su suerte. Ni siquiera al gobernante de los Estados Unidos, nación que durante 50 años lo había mantenido entre ceja y ceja.
¿Ha sido informado de la muerte de Fidel Castro?
Vaya, no lo sabía. ¿Cuándo murió?
Hace unos días.
¿Mandamos delegado?
No, emitimos una declaración.
¿Y quién quedó al mando? ¿Habrá elecciones?
Lo estamos averiguando, prometo tenerle esa información el lunes, a más tardar.
A Fidel Castro lo habían olvidado. Carecía ya de influencia en el mundo.
Murió como Pinochet, tuvo la muerte menos traumática de todas: aquella que se padece en la intimidad de una clínica o de un hogar cálido, bajo el efecto de los sedantes mientras afuera el protocolo ha echado a andar y los representantes tienen su discurso preparado.
En cuanto persona, no hubo llanto a los pies de su cama.
En cuanto mito, el tiempo lo hizo madurar demasiado y cuando cayó del árbol estaba seco, harinoso.
A última hora no se convirtió al catolicismo, como suelen proceder los hombres de poca fe, mas no ha quedado claro cuál fue su postrer pensamiento, qué idea quiso llevarse a la tumba. Dejó escrito una especie de testamento político que nadie entendió e incluso pocos analizan. Es un documento que fue a dar a las universidades, un "documento de estudio" que ha hecho agua la boca de los eruditos.

El legado del compañero Fidel Castro Ruz
Para entender medianamente bien el legado de Fidel Castro, debo declarar que mis padres nos dejaron una casa para cada uno, un amoblado de comedor y un amoblado de living, además de un automóvil marca Toyota, que nos repartimos entre los dos hermanos. El legado inmaterial fue inmensamente superior y sumamente objetivo, pero ha quedado entre Víctor y yo, y nuestra descendencia. No es más importante ni trascendente que eso.
El legado del compañero Fidel Castro Ruz se compone de un sinnúmero de estadísticas. Las estadísticas pueden ser interpretadas de dos maneras: una manera buena y una manera mala.
La esposa de Mao era una diosa. Al año se convirtió en líder de la "Pandilla de los cuatro".
Fidel Castro fue el primer revolucionario del Tercer Mundo de tomo y lomo, antes que Jesucristo, pues Jesucristo fue nombrado el primer revolucionario después de que Castro lograra ascender al poder.
La casa de apuestas Gamebookers de Londres hizo un concurso entre Fidel Castro y el Che Guevara de quién era más famoso y ganó lejos el Che Guevara. Pagó apenas 5 chelines por libra.

Enorme muchedumbre lo acompañó a su última morada (a Fidel Castro); como su funeral no se recuerda otro en Hispanoamérica; tan solo el de Camarón de la Isla podría servir de parangón. Pero mientras en el de éste último se vivió una auténtica pasión y el cajón pasó de mano en mano, en el de Fidel Castro las masas le rindieron un tributo silencioso, desanimado. Los vítores se perdieron con la furia de las olas que azotaban el malecón.

Han caído tantos. Cayó Pedro el Grande, cayó Julio César en un charco de sangre, cayó Carlos Martel, ¡cayeron Cromwell, Enrique Octavo y sus seis mujeres! ¡Cayó María Stuardo, reina de Escocia!
¿Qué recuerda el mundo de ellos? A los mexicanos, Pedro el Grande les suena como Pedro Vargas; a los chilenos amantes del fútbol María Estuardo se les antoja hermana de un futbolista que jugó en Magallanes, en tanto que Carlos Martel sería el papá de Fernando Martel que jugó en Cobreloa; Julio César habría sido un emperador romano anterior a Napoleón, eso se prueba porque Julio César vestía túnica y Napoleón ya andaba con pantalones. Cromwell es Richard Harris en la versión cinematográfica de Ken Hughes y Las seis esposas de Enrique Octavo un disco 33 un tercio de Rick Wakeman, tecladista.
A Fidel Castro sus contemporáneos lo asociaban con los habanos, también conocidos como puros o cigarros. Sus seguidores aseguraban que los aspiraba y no tosía. Pero sus contemporáneos fueron muriendo uno a uno y con ellos la historia de Fidel. La generación siguiente lo identificó gracias a su barba, pero con los años la barba blanqueó y el raleo original se transformó en hilachas de lavandería, de modo que ese ejemplar robusto de traje verde oliva que se puede ver en las páginas amarillentas de los diarios que se guardan en las grandes bibliotecas devino en un viejito que vestía buzo americano. Y así fue enterrado, con el buzo que tan bien le sentó en sus días finales. Claro que para guardar las apariencias, sobre el buzo se le puso traje militar.

¡Loor a Fidel Castro Ruz! ¡Loor a sus inolvidables discursos de siete horas!, que el pueblo seguía extasiado.
No hay chileno que no recuerde dos de los más memorables que jamás haya improvisado, aquel del 28 de septiembre de 1973 efectuado en la Plaza de la Revolución, en el acto conmemorativo del XIII aniversario de los comités de defensa de la revolución, discurso intitulado "De solidaridad con el heroico pueblo de Chile, y de homenaje póstumo al doctor Salvador Allende".
O aquel mítico discurso pronunciado el 12 de septiembre de 1973 en Viet Nam ante sus queridos compañeros Le Duan, Truong Chinh y Pham Van Dong, en el cual lamenta los sucesos de nuestro país con estas palabras:
"Queridos compañeros vietnamitas: debemos mencionar las dolorosas noticias que señalaba el compañero Le Duan acerca de los acontecimientos que han tenido lugar en la República de Chile. Sabemos que el imperialismo yanki conspiraba enérgicamente para derrocar al Gobierno de la Unidad Popular, y en el día de ayer las noticias procedentes de Chile indicaban que el imperialismo había logrado golpear al movimiento popular de Chile, que el gobierno del presidente Allende había sido derrocado. Todavía a estas horas no se tienen noticias exactas de la suerte del presidente Allende, no se sabe si vive o si está muerto. Al lado de esas noticias, les puedo informar que la Embajada de Cuba en Santiago de Chile en el día de ayer fue atacada por elementos de las Fuerzas Armadas chilenas. También podemos informar que un barco mercante cubano que había ido a llevar azúcar a Chile -azúcar que en parte corresponde a donaciones gratuitas que nuestro pueblo, quitándosela de su propia cuota, enviaba a Chile- fue ametrallado por aviones de las Fuerzas Armadas chilenas y fue atacado en aguas internacionales por naves de guerra chilenas.
"Estas son acciones odiosas de elementos fascistas provocadores contra la Revolución Cubana. La Embajada de Cuba fue amenazada por un alto oficial de la Armada chilena. De más está decir que la representación diplomática cubana, lejos de intimidarse, le advirtió que defenderían la Embajada cubana hasta la última gota de su sangre (APLAUSOS PROLONGADOS). Y los tripulantes de la nave mercante cubana, que lleva el nombre de Playa Larga, recordando la agresión mercenaria de 1961, frente a la agresión de las naves de guerra, gritaron: "¡Patria o Muerte!" y se negaron a obedecer las órdenes de las naves militares que la atacaban en aguas internacionales (APLAUSOS PROLONGADOS)".

¡Y qué de esa pieza maestra pronunciada para la inauguración del tramo del ferrocarril rápido Habana-Santa Clara, el 30 de diciembre de 1977!, cómo olvidarla. ¿Alguien le ha tomado el peso al simbolismo que encierran las siguientes palabras? Sospecho que aún no.
Helas aquí, para delicia de los eruditos.
"Hace algo menos de tres años se inauguró en esta misma provincia el primer tramo del ferrocarril central, 25 kilómetros. Sabíamos el trabajo que nos esperaba a todos mientras se construía esa vía. Porque al principio se comenzó a trabajar por los tramos nuevos, donde se enderezaba la vía; no había que interrumpir el tren. Pero llegó el momento en que había que trabajar sobre los tramos viejos, y eso nos ocurrió mucho entre Santa Clara y La Habana.
"Se hizo una concentración de brigadas en ese tramo, porque mientras tanto el tren se estaba desviando por Cienfuegos, prolongando el tránsito entre Santa Clara y La Habana en montones de horas. Se paralizó, como es lógico, esta vía, se consagraron a trabajar en esa vía 11 brigadas de terraplén, y cinco brigadas de puentes para avanzar rápidamente. Con ese esfuerzo se logró avanzar en las explanaciones -que es como le llaman a los terraplenes-, y en la construcción de puentes rápidamente. Fue necesario hacer algunos puentes respetables, como por ejemplo, el puente de Canímar. Un gran puente, parece que el tren va por el aire cuando va por ese puente".

Oh Fidel, ex compañero, lloro ante su tumba. Movilizó grandes masas, forjó Usted el espíritu de una nación y hoy quién es, en qué se ha convertido, en lo que más deploraba, en un montón de gusanos, en una suma de palabras gastadas, de palabras gastadas, de palabras gastadas, de palabras gastadas, de palabras gastadas, de palabras gastadas, de palabras gastadas, una suma de palabras vacías, de palabras vacías, de palabras vacías, de palabras vacías, de palabras vacías, de palabras vacías, de palabras vacías y el cielo resplandece en lo alto.